Creo en la cultura como una forma de conectar a las personas con su historia, con su entorno y también entre ellas.
Me interesan las ideas que merecen convertirse en algo más: un proyecto, una experiencia, un espacio de encuentro, una historia que recuperar o una iniciativa capaz de hacer que algo cobre nueva vida.
Mi trayectoria profesional me ha llevado por caminos muy diferentes y me ha permitido reunir un bagaje amplio, desde la comunicación y la transformación digital hasta las artes escénicas, la creación y el desarrollo de iniciativas propias. Esa diversidad me ha dado una mirada transversal y el conocimiento de muchas de las piezas que hacen posible que un proyecto avance.
Alaila nace de ahí. De la voluntad de dar forma a proyectos culturales que conecten patrimonio, artes escénicas y sociedad; de recuperar lo que merece ser contado y de abrir camino a nuevas iniciativas.
Porque la cultura no solo se contempla. Se crea, se comparte y se hace posible.